Prevalencia de la enfermedad Chagas-Mazza congénito y cumplimiento del algoritmo diagnóstico en las embarazadas
Cargando...
Fecha
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura
Resumen
La enfermedad de Chagas-Mazza es poscolombina. Si bien el Triatoma infestan o vinchuca
(vector) es conocido desde el siglo XVI, la endemia recién se dispersa después de las conquistas
hispano-portuguesas con el desplazamiento de poblaciones, la apertura de nuevas y múltiples
fronteras agrícolas y la acentuación del desequilibrio social que permitieron el contacto entre el
vector y el huésped. En 1909 el ilustre investigador brasileño el Dr. Carlos Chagas comunica el
descubrimiento de la nueva tripanosomiasis humana. Posteriormente en 1911 obtiene el primer
registro de enfermedad chagásica congénita. En 1949 Aldao en Venezuela describe el hallazgo
del Trypanosoma cruzi en sangre periférica en un recién nacido de dos días de vida. En nuestro
país en el año 1924 Mülhens Dios, Petrocchi y Succarini comunican los dos primeros casos de
Chagas Agudo. A partir de 1926 Salvador Mazza desde la Misión de Estudios de Patología
Regional Argentina (Jujuy) realizó intensas investigaciones que revaloraron los trabajos de Carlos
Chagas, justificando que su nombre se asocie al de aquel en la nominación de la enfermedad,
produciéndose como un renacimiento de la misma. El primer caso en nuestro país de Chagas
Congénito fue descripto por Jorge y Romaña en el año 1953. En un principio se pensó que la
enfermedad de Chagas Congénita producía importantes manifestaciones clínicas, pero en la
década del 70 se demostró que la mayoría de los recién nacidos con infección congénita son
asintomáticos. En 1976 Howard y en 1983 Moya, comunicaron la eficiencia de diferentes
agentes parasiticidas y que el éxito terapéutico está en relación directa con el inicio precoz del
tratamiento.
La enfermedad de Chagas-Mazza o Trypanosomiasis cruzi americana es una infección hística y
hemática producida por el protozoo flagelado hematófago T. cruzi que anida y se reproduce en
los tejidos. Esta infección es transmitida por insectos hematófagos siendo el más frecuente en
nuestro país el triatoma infestans conocido como “vinchuca”. La infección se facilita cuando las
condiciones ecológicas son favorables para la entrada o permanencia de los triatomas infectados
en las viviendas humanas principalmente en el medio rural.
Es una zoonosis endémica en América, afectando a nuestro país desde el norte hasta el Río
Colorado, respetando, aunque no totalmente, áreas urbanas que no están libres de infectados
chagásicos por las migraciones poblacionales. En la Argentina se calculan alrededor de tres
millones de infectados, aunque estos datos están subevaluados por falta de estadísticas
fidedignas.
Dado su inicio en la infancia (etapa aguda), su curso silencioso (etapa inaparente) y su larga
evolución durante más de treinta años (etapa crónica), esta enfermedad pasa inadvertida por
no tener síntomas hasta que sobreviene las alteraciones cardíacas. El control de la enfermedad
contempla la interrupción de la transmisión del parásito al hombre y la atención médico social
del individuo ya infectado. Debido a la posibilidad de transmisión perinatal es mandatorio
realizar serología para Chagas y poder detectar precozmente la enfermedad en el recién nacido,
con la posibilidad de tratamiento de Chagas agudo que implica curación.
Descripción
Citación
Alderete Contento, Rocío Carolina, 2020. Prevalencia de la enfermedad chagas-mazza congénito y cumplimiento del algoritmo diagnóstico en las embarazadas. Trabajo final de asignatura. Corrientes: Universidad Nacional del Nordeste. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura.
Colecciones
Aprobación
Revisión
Complementado por
Referenciado por
Licencia Creative Commons
Excepto donde se indique lo contrario, la licencia de este ítem se describe como openAccess

