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<title>Tesis doctoral</title>
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<title>Rebote adipocitario temprano como predictor precoz de obesidad en niños con bajo peso al nacer en salas de atención primaria de la salud de la Ciudad de Corrientes-año 2019</title>
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<name>de los Reyes, María Cecilia</name>
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<updated>2024-12-16T11:45:52Z</updated>
<published>2023-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Rebote adipocitario temprano como predictor precoz de obesidad en niños con bajo peso al nacer en salas de atención primaria de la salud de la Ciudad de Corrientes-año 2019
de los Reyes, María Cecilia
Introducción: La obesidad es la nueva pandemia del mundo globalizado, sus cifras están en sostenido aumento y se ha convertido en una problemática socio-sanitaria de gran relevancia, en especial en la infancia. Es una enfermedad compleja, multifactorial y crónica, con lo cual el tratamiento resulta menos efectivo y más difícil de instaurar cuanto más tardío sea el diagnóstico. En Argentina, 1 de cada 10 niños menores a 5 años padece obesidad. Un niño obeso tiene más posibilidades de convertirse en un adulto con esta misma condición y de sufrir sus temidas complicaciones tanto orgánicas como psicosociales.&#13;
En este contexto la aparición de rebote adipocitario temprano, antes de los 5 años de edad, podría predecir aumento de masa grasa y el desarrollo de obesidad en la adultez con lo cual su identificación hace posible la intervención adecuada y oportuna. El concepto de curso de vida o DOHaD “Developmental Origins of Health and Disease” plantea la influencia de los acontecimientos adversos ambientales ocurridos en fases tempranas del desarrollo humano sobre el patrón de salud y enfermedad a lo largo de la vida.&#13;
La teoría de David Barker plantea la asociación del bajo peso al nacer y el riesgo aumentado de padecer enfermedades crónicas en la vida adulta debido a la programación fetal. Estímulos o agresiones durante períodos críticos del desarrollo producen cambios epigenéticos tanto en la estructura como en la función de ciertos órganos. Estas adaptaciones que en un primer momento resultan necesarias para la supervivencia en un ambiente adverso representan a largo plazo un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas (cardiovasculares, diabetes y obesidad) e incluso a edades más tempranas de presentación que en la población general. El crecimiento postnatal acelerado, los patrones alimentarios y cambios en la composición corporal a edades tempranas como el rebote adipocitario precoz en los preescolares constituyen componentes adicionales en el proceso de desarrollo de obesidad y otras enfermedades crónicas no transmisibles.&#13;
Durante los primeros 1000 días de vida (la concepción y los dos primeros años) se sientan las bases para la salud futura del individuo. Este período constituye una ventana muy estrecha de intervención que modula el capital genético a futuro. En esta etapa nuestros genes están abiertos para leer señales del medio ambiente – tanto positivas como negativas –y cuyas consecuencias tendrán efecto transgeneracional.&#13;
Materiales y Métodos: Se realizó un estudio observacional, descriptivo de corte transversal. La población de estudio fueron niños entre 3 a 5 años de edad que concurrieron de manera espontánea a control pediátrico en salas de atención primaria de la salud de la ciudad de Corrientes en el período comprendido entre marzo a diciembre del 2019. Las dimensiones a evaluar fueron el crecimiento tanto transversal como longitudinal y la historia alimentaria de los niños durante sus primeros años de vida. Previa firma del consentimiento informado parental, se realizaron las mediciones antropométricas (peso, talla y circunferencia de cintura) para establecer el diagnóstico nutricional de los niños y se administró a su cuidador/tutor la encuesta (Test Krece plus adaptado) sobre frecuencia de consumo de alimentos.&#13;
Resultados: Se evaluaron 73 niños con una media de edad de 48,8 meses (DE± 6,2) y 63% de sexo femenino. El estado nutricional fue normal 65,8%, sobrepeso 16,4%, obesidad 12,3% y 5,5% niños con riesgo de bajo peso. La media de circunferencia de cintura fue 52,2 cm DE±5,1 y fue mayor al percentilo 90 en todos los niños con obesidad. Todos los niños nacieron a término y el promedio de peso de nacimiento fue de 2888gs (DE± 626,8gs). Un 34,2% de los niños habían nacido con bajo peso de los cuales el 32% desarrolló sobrepeso u obesidad en la actualidad. Se observó mayor prevalencia de rebote adipocitario temprano en el grupo de niños nacidos con bajo peso vs los nacidos con peso adecuado (32% vs 27%); sin embargo la asociación estadística no fue significativa (p 0.660). En cuanto a la alimentación un 90,4% refirió iniciar con lactancia materna, pero solo 45,2% continuó hasta los 6 meses. La edad promedio de destete fue de 11, 4 meses (DE± 8,2). El 60,3% de los niños recibió alimentación complementaria oportuna, el 20,5% tardía y el 19,2% temprana. Se demostró asociación estadísticamente significativa entre los niños que presentaban sobrepeso/obesidad con la falta de lactancia materna (p 0.018), la introducción temprana de alimentos antes de los 6 meses (p 0.019) y el destete precoz (p 0.046)&#13;
En la valoración nutricional con la encuesta Krece plus el 30,1 % de los niños mostró riesgo nutricional alto, el 63% riesgo medio y solo el 6,9% bajo riesgo. Como era de suponer, el riesgo nutricional alto se asoció de manera estadísticamente significativa con el exceso de peso actual (p 0.0014). Al analizar la frecuencia de consumo de cada grupo de alimentos se observa como dato positivo que el 84,9% de los niños desayuna con un lácteo y una proporción similar consume a lo largo del día un segundo lácteo (leche, yogur o sus derivados), el 89 % refiere comer al menos una fruta o jugo de fruta exprimida al día y el 94,5% consume carnes al menos 2 veces a la semana. Sin embargo hay algunos hábitos poco saludables a modificar como ser: La mitad de los niños (49,3%) desayuna con productos de bollería o pastelería (facturas, tortas budines o galletitas dulces) y más de la mitad (54,8%) consume gaseosas o jugos artificiales más de un día a la semana, el (39,7%) consume golosinas varias veces al día y un cuarto de los encuestados (27,4%) compran alimentos procesados en lugares de comidas rápidas. El desayunar con alimentos con alto contenido de azúcar e hidratos de carbono, el consumo de gaseosas y golosinas y el bajo consumo de verduras reflejaron asociación estadística significativa con los niños que tenían exceso de peso en el análisis bivariado.&#13;
Del análisis de las curvas trazadas para los diferentes indicadores antropométricos por el programa Anthro para la población de niños del estudio y de su comparación con los estándares de la OMS se evidenció mayor predominio de exceso de peso y baja talla; la doble carga de malnutrición que afecta a la mayoría de los países en desarrollo. Conclusión: Se observa una alta prevalencia de exceso de peso- un tercio presentaron sobrepeso y obesidad- en la población de niños en edad preescolar. No se observó asociación estadística entre rebote adipocitario temprano y bajo peso al nacer en estos niños aunque se encontró asociación estadísticamente significativa con la falta de lactancia materna, la alimentación complementaria antes de los 6 meses y el destete temprano en niños con sobrepeso y obesidad. Un tercio de los niños tienen riesgo nutricional alto y por lo tanto requieren intervención nutricional inmediata para mejorar sus hábitos alimentarios.&#13;
La nutrición adecuada y saludable durante los primeros años de vida- con especial énfasis en la lactancia materna- así como la sugerencia de no sobrealimentar especialmente a los nacidos con bajo peso son recomendaciones que previenen el desarrollo temprano de obesidad. El seguimiento longitudinal del crecimiento del niño durante el control pediátrico permitirá la detección precoz e intervención oportuna en el primer nivel de atención de esta patología y sus deletéreas comorbilidades.; Introduction: Obesity is the globalized world’s new pandemic; its rates are steadily growing, and it has become a relevant socio-sanitary problem, especially in childhood. It is a complex multifactorial and chronic disease, so the later its diagnosis the less effective and harder to carry out its treatment becomes. In Argentina, 1 out 10 children under the age of 5 suffer from obesity. An obese child has more chances of growing into an adult with the same condition and of suffering from both its health and psychosocial complications.&#13;
In this context, the appearance of early adiposity rebound, before age 5, might predict an increase in fat mass and the development of obesity in adulthood, thereby identifying such a rebound may facilitate an appropriate and timely intervention.&#13;
The notion of living course or DOHaD “Developmental Origins of Health and Disease” refers to the influence of adverse environmental events at early phases of human development on the health and disease pattern throughout life.&#13;
David Barker’s theory states a relationship between birth low weight and an increased risk of suffering from chronic diseases in adulthood due to foetal programming. Stimuli or aggression during critical periods of development cause epigenetic changes in certain organs structure and function. Such adaptations, which are necessary for survival in an adverse environment at first, represent a higher risk of developing chronic diseases (cardiovascular diseases, diabetes and obesity) even at a younger age onset than the overall population in the long term. Postnatal growth, eating patterns and body composition changes at early ages such as early adiposity rebound in preschool children are additional components in the development of obesity and other non-communicable chronic diseases. The first 1000 days of life (conception and firts two years) set the basis for the individual’s future health. This period offers a very small window for intervention that shapes the genetic capital in the future. At this stage, our genes are open to both positive and negative signals from the environment with an impact across generations.&#13;
Objective: To analyse the relationship among early adiposity rebound, food consumption pattern, and birth weight in preschool children in Corrientes City.&#13;
Materials and Methods: An observational, cross-sectional, descriptive study was carried out. The population under study consisted of 3 to 5 year-old children under regular clinical checkup who spontaneously attended primary health care centres in the city of Corrientes from March to December 2019. The variables under analysis included growth monitoring and the children’s eating history during their first years of life. After the signature of parental informed consent, anthropometric measurements (weight, height and waist circumference) were taken to make the children’s nutritional diagnosis. A survey (Test Krece plus adapted) on frequency of food consumption was administered to the children’s caregiver.&#13;
Results: 73 children, average age 48.8 months (SD± 6.2) and 63% female, were examined. 65.8% of the population showed normal nutritional state, 16.4% overweight, 12.3% obesity, and 5.5% underweight. The average waist circumference was 52.2 cm (SD±5.1) and higher than the 90th percentile in all obese children.&#13;
All children were born full-term and the average birthweight was 2888gs (SD± 626.8gs). 34.2% of the children had low birth weight, 32% out of whom currently developed overweight or obesity. Higher prevalence of early adiposity rebound was observed in low birth weight children than in children born with adequate weight (32% v 27%). However, statistical significance was not found (p 0.660).&#13;
As regards feeding, 90.4% claimed having started with breastfeeding, but only 45.2% continued up to 6 months old. The average weaning age was 11.4 months (SD± 8,2). Complementary feeding was provided in due time in 60.3%, lately in 20.5%, and early in 19.2% of the cases. Statistical significance was found between children with overweight/obesity and lack of breastfeeding (p 0.018), early food consumption before 6 months (p 0.019), and early weaning (p 0,046).&#13;
In the nutritional assessment within the Krece plus survey, 30.1% children showed high nutritional risk, 63% medium risk, and only 6.9% low risk. As expected, statistical significance was found between high nutritional risk and current overweight (p 0.0014). When analysing the frequency of consumption of each food group, data positively show that 84.9% of the children under study have a dairy product for breakfast, and a similar proportion have another dairy product (milk, yoghurt or other milk products) during the day. 89% state they eat at least a piece of fruit or natural fruit juice a day, and 94.5% eat meat at least twice a week. However, there are a number of unhealthy eating habits to modify: 49.3% have pastry or bakery products (croissants, cakes, sweet biscuits) for breakfast, and 54.8% have carbonated or non-natural juice beverages more than once a week. 39.7% have candy several times a day, and 27.4% have processed food at fast food restaurants. Statistical significance was found between high in sugar and carbohydrate food consumption for breakfast, carbonated beverage and candy consumption, and low vegetable consumption, and overweight children in the bivariate analysis. According to the various anthropometric indicator rates suggested by the Anthro programme for the study population and their comparison with the WHO standards, a higher proportion of overweight and low height was observed, the two fold malnutrition burden affecting most developing countries.&#13;
Conclusion: A high prevalence of overweight – a third showing overweight and obesity – is observed in the preschool children population under study. Statistical significance was not found between early adiposity rebound and low birth weight in these children. Statistical significance was actually found between overweight and obesity and lack of breastfeeding, complementary months of age, and early weaning. A third of the children show high nutritional risk and thus require immediate nutritional intervention to improve their eating habits.&#13;
Obesity early development may be prevented by recommending adequate and healthy nutrition during the first years of life – especially breastfeeding – and avoiding overfeeding low birth weight infants. A longitudinal follow-up of child growth during clinical check-ups will facilitate early diagnosis and timely intervention at first level assistance of this pathology and its serious comorbidity.
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<dc:date>2023-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Deterioro cognitivo de adultos mayores de 65 años y su correlación con ejercicios físicos y cognitivos en un centro de salud de Resistencia (Chaco), Argentina en 2019</title>
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<name>Sena, Walter Catalino</name>
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<updated>2024-12-16T11:46:22Z</updated>
<published>2020-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Deterioro cognitivo de adultos mayores de 65 años y su correlación con ejercicios físicos y cognitivos en un centro de salud de Resistencia (Chaco), Argentina en 2019
Sena, Walter Catalino
La presente investigación tuvo como objetivo relacionar el deterioro del estado cognitivo de adultos mayores de 65 años con un programa de ejercicios físicos, definiendo cómo afectan dichos ejercicios al estado del paciente en el Instituto Kinesic en Resistencia Chaco.&#13;
La validación inicial para la clasificación de los sujetos tomados como muestras se realizó siguiendo los lineamientos del Mini Mental de Folstein, prueba más utilizada por la Comunidad Científica Internacional para medir el Deterioro Cognitivo con una escala de puntuación  que va del 0 a 30 puntos. Siendo  100 muestras clasificadas en: DC Leve; DC Moderada; DC Grave.,  adultos mayores de 65 años durante el período de julio-diciembre 2019. &#13;
Se realizó mediante un enfoque mixto (cuantitativo y cualitativo)&#13;
En cuanto a los resultados obtenidos, sobre una muestra de 100; 37 pacientes con D.C. Leve, 13 pacientes respondieron en forma positiva a la rehabilitación con ejercicios físicos.&#13;
Sobre una muestra de 41 pacientes con D.C. Moderada, 14 respondieron en forma positiva.&#13;
El grupo de Control con D.C. Grave,  sobre una muestra de 22 pacientes, sóo 5 de ellos respondieron en forma positiva. &#13;
Conclusión: a través de la investigación se ha podido demostrar que en los pacientes con D.C. Leve y Moderada, se obtuvieron mayores cambios positivos tanto físicos como cognitivos. En cuanto los  pacientes diagnosticados con D.C. Grave, el porcentaje recuperado fue mínimo.
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<dc:date>2020-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Relación entre la complejidad hospitalaria y la frecuencia de la operación cesárea en las maternidades públicas de la provincia de Corrientes durante el periodo 2015-2019</title>
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<name>Rivero, Mabel Itatí</name>
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<updated>2024-12-16T11:46:21Z</updated>
<published>2022-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Relación entre la complejidad hospitalaria y la frecuencia de la operación cesárea en las maternidades públicas de la provincia de Corrientes durante el periodo 2015-2019
Rivero, Mabel Itatí
La tasa ideal de cesárea según los expertos en salud reproductiva de la Organización Mundial de la&#13;
Salud (OMS) debe oscilar entre 10% y 15%. No obstante, el parto por cesárea es cada vez más frecuente&#13;
en países industrializados, así como en vías de desarrollo, y varía ampliamente según cada institución,&#13;
su complejidad y la población obstétrica que estas atienden. Existen diferentes percepciones de los&#13;
beneficios y riesgos que conlleva esta cirugía. Sin embargo, el aumento de la cesárea no está asociado&#13;
con ningún beneficio claro para el neonato o la madre y está vinculada con aumento de la morbilidad&#13;
para ambos.&#13;
La cesárea se incrementó también en América Latina, en Argentina y en la provincia de Corrientes:&#13;
la frecuencia varía según las diferentes instituciones de salud, alcanzando hoy, hasta un 40 a 50% en el&#13;
sistema público. Los embarazos de alto riesgo causarían que la tasa sea mayor en las maternidades con&#13;
mayor complejidad; mientras que otros factores involucrados tienen que ver con la medicina defensiva&#13;
y la cesárea electiva solicitada por la gestante. El objetivo de este proyecto fue determinar la frecuencia&#13;
de cesárea en las maternidades públicas de la provincia de Corrientes y su relación con la complejidad&#13;
de la institución, clasificada como II, IIIA y IIIB, durante el período 2015-2019. Se realizó un estudio&#13;
de tipo cuantitativo, observacional, de correlación en todas las instituciones públicas que realizan este&#13;
tipo de procedimiento.&#13;
Se incluyeron 13 instituciones de salud pública, que atienden partos por vía vaginal y abdominal, de&#13;
las 5 regiones sanitarias de la provincia: 1 hospital central, 5 regionales y 7 de cabecera, que reunían el&#13;
58% (263.320 de 451.680) de todos los egresos y el 97% (65.034 de 67.102) de los nacimientos de todo&#13;
el sistema público, siendo relación de nacimientos sobre egresos totales del 25%. En ese período los&#13;
nacimientos pasaron de 13.932 con 5.445 cesáreas (39,1%) en 2015 a 12.876, con 5.490 cesáreas&#13;
(42,6%) en 2019. Según la proporción de cesáreas durante el quinquenio, las maternidades se&#13;
clasificaron en cuatro grupos de menor a mayor: 1) Grupo con la tasa más baja, de 25% hasta la tasa&#13;
media nacional, de 34,9% (Hospital Llano, Paso de los Libres y Monte Caseros) 2) Grupo con tasa&#13;
intermedia, desde la tasa media nacional de 35% hasta la tasa media provincial de 41,9% (Goya,&#13;
Mercedes y Vidal), 3) Grupo con tasa alta, desde la media provincial de 42% hasta 49,9% (Curuzú,&#13;
Esquina y Saladas) y 4) Grupo de tasa muy alta de 50% a 62% (Bella Vista, Ituzaingó, Virasoro y Santo&#13;
Tomé). La proporción de cesáreas por niveles de complejidad varió del 2015 al 2019, en el nivel II, de&#13;
47% a 50%, en el nivel IIIA, de 26% a 33% y en el nivel IIIB de 45% a 41%. La correlación entre la&#13;
proporción de cesáreas y los tres niveles de complejidad por cada año, desde el 2015 a 2019, mostró una&#13;
tendencia a la relación inversa con mayor proporción de cesáreas en niveles de menor complejidad, más&#13;
marcada en el año 2019.&#13;
Durante el período 2015-2019, en la maternidad de nivel II del hospital “San Juan Bautista” de Santo&#13;
Tomé, las indicaciones más frecuentes fueron la cesárea previa, la desproporción feto-pélvica (DFP), la&#13;
falta de descenso y la negativa al trabajo de parto (TP). Las causas por riesgo materno-fetal constituyeron el 10,8%, de las cuales 5,7% fueron por patologías maternas, como la preeclampsia-eclampsia (PEE),&#13;
desprendimiento de placenta normo inserta (DPNI) y otras; 5,1% fueron por causas fetales como&#13;
alteraciones en la salud fetal y restricción del crecimiento intrauterino. En la maternidad de nivel IIIA&#13;
del Hospital “Angela I. de Llano” las indicaciones más frecuentes fueron la cesárea previa, el monitoreo&#13;
fetal alterado, la presentación podálica y la falta de descenso. El total de las cesáreas por gestación de&#13;
alto riesgo conformaron 22,3%, de las cuales, las causas por alteración de la salud fetal fueron 14,5%;&#13;
incluyendo monitoreo fetal alterado, RCIU y procidencia de cordón, y las causas de riesgo materno&#13;
fueron 7,8%; incluyendo DPNI, PEE, VIH, placenta previa, rotura uterina (RU), colestasis, cardiopatías&#13;
y retinopatía. En la maternidad de nivel IIIB del hospital “José R. Vidal” durante 2015 y 2016 y del&#13;
Materno Neonatal “Eloísa Torrent de Vidal” durante 2017, 2018 y 2019, las indicaciones más frecuentes&#13;
fueron la cesárea previa, el monitoreo fetal alterado, la negativa al TP y la presentación podálica. Las&#13;
causas de riesgo materno-fetal constituyeron el 22,2%, de las cuales las causas por alteración de la salud&#13;
fetal fueron 13,3%; incluyendo monitoreo fetal alterado y RCIU y las causas de riesgo materno fueron&#13;
8,9%; incluyendo PEE, DPNI, placenta previa, VIH, y otras. Todas las maternidades contaban con&#13;
médico generalista, cirujano, obstetra y anestesista; las 2 maternidades de ciudad de Corrientes tuvieron&#13;
residentes de tocoginecología en forma regular mientras la de Goya no los tuvo en forma constante en&#13;
todo el quinquenio. Las obstétricas sólo formaban parte del equipo en 3 hospitales (Angela I. de Llano,&#13;
Goya y Paso de los Libres) y solamente, el hospital “Angela I. de llano” poseía residencia de obstétricas&#13;
durante el período 2015-2019.&#13;
Se concluyó que la correlación entre los 3 niveles de complejidad hospitalaria y la proporción de cesárea&#13;
no fue significativa, aunque se observó una tendencia a la relación inversa a menor complejidad mayor&#13;
proporción de cesáreas. Durante el quinquenio 2015-2019, en las 13 instituciones públicas de la&#13;
provincia de Corrientes cuatro de cada diez nacimientos culminaron en cesárea, con un incremento&#13;
progresivo durante el periodo evaluado. La causa más frecuente en los tres niveles de atención fue la&#13;
cesárea previa, y las alteraciones de la salud fetal fue la segunda causa en las dos maternidades de nivel&#13;
III. Los factores relacionados al riesgo materno y fetal representaron el 10% en el nivel II y el 22% en&#13;
el nivel III. Los recursos humanos fueron similares en todas las instituciones con excepción de&#13;
participación de las obstétricas en 3 hospitales y de residencia de obstétricas en sólo una.; The ideal caesarean section rate according to reproductive health experts from the World Health&#13;
Organization (WHO) should range between 10% and 15%. However, cesarean delivery is becoming&#13;
more common in industrialized and developing countries, and varies widely according to each&#13;
institution, its complexity and the obstetric population they serve. There are different perceptions of the&#13;
benefits and risks of this surgery. However, increased caesarean section is not associated with any clear&#13;
benefit to the infant or mother and is linked to increased morbidity for both. Cesarean section also increased in Latin America, in Argentina and in the province of Corrientes: the&#13;
frequency varies according to the different health institutions, reaching today, up to 40 to 50% in the&#13;
public system. High-risk pregnancies would cause the rate to be higher in more complex maternities;&#13;
whereas other factors involved are related to defensive medicine and the elective cesarean section&#13;
requested by the pregnant woman. The objective of this project was to determine the frequency of&#13;
cesarean sections in maternity from public hospitals in the province of Corrientes and its relationship&#13;
with the complexity of the institution, classified as II, IIIA and IIIB, during the period 2015-2019. A&#13;
quantitative, observational, correlation study was carried out in all public institutions that perform this&#13;
type of procedure.&#13;
Thirteen public health institutions were included, which attend vaginal and abdominal deliveries,&#13;
from the 5 health regions of the province: 1 central hospital, 5 regional and 7 head hospitals, which&#13;
accounted for 58% (263,320 of 451,680) of all the hospital discharges and 97% (65,034 of 67,102) of&#13;
births in the entire public system, with a ratio of births to total discharges of 25%. In this period, births&#13;
varied from 13,932 with 5,445 caesarean sections (39.1%) in 2015 to 12,876, with 5,490 caesarean&#13;
sections (42.6%) in 2019. According to the proportion of caesarean sections during the five-year period,&#13;
the maternities were classified into four groups from lowest to highest: 1) Group with the lowest rate,&#13;
from 25% to the national average rate of 34.9% (Hospital Llano, Paso de los Libres and Monte Caseros)&#13;
2) Group with the intermediate rate, from the national average of 35% to the provincial average rate of&#13;
41.9% (Goya, Mercedes and Vidal), 3) Group with high rate, from the provincial average of 42% to&#13;
49.9% (Curuzú, Esquina and Saladas) and 4) Very high rate group from 50% to 62% (Bella Vista,&#13;
Ituzaingó, Virasoro and Santo Tomé). The proportion of cesarean sections by level of complexity varied&#13;
from 2015 to 2019, at level II, from 47% to 50%, at level IIIA, from 26% to 33%, and at level IIIB, from&#13;
45% to 41%. The correlation between the proportion of cesarean sections and the three levels of&#13;
complexity for each year, from 2015 to 2019, showed an inverse trend with a higher proportion of&#13;
cesarean sections in levels of less complexity, more marked in 2019.&#13;
During the 2015-2019 period, in the level II maternity hospital of the "San Juan Bautista" hospital in&#13;
Santo Tomé, the most frequent indications were previous cesarean section, fetopelvic disproportion&#13;
(FPD), lack of descent, and refusal of labor (L). The causes due to maternal-fetal risk represented 10.8%,&#13;
of which 5.7% were due to maternal pathologies, such as preeclampsia-eclampsia (PEE), normoinserta&#13;
placental abruption (NIPA) and others; 5.1% were due to fetal causes such as alterations in fetal health&#13;
and intrauterine growth restriction (IUGR). In the level IIIA maternity of the "Angela I. de Llano"&#13;
Hospital, the most frequent indications were previous cesarean section, altered fetal monitoring, breech&#13;
presentation and lack of descent. The total number of caesarean sections for high-risk pregnancies made&#13;
up 22.3%, of which the causes due to alterations in fetal health were 14.5%; including altered fetal&#13;
monitoring, IUGR and cord procidentia, and maternal risk causes were 7.8%; including NIPA, PEE,&#13;
HIV, placenta previa, ruptured uterus (UR), cholestasis, heart disease, and retinopathy. In the level IIIB maternity of the "José R. Vidal" hospital during 2015 and 2016 and of the Materno Neonatal "Eloísa&#13;
Torrent de Vidal" during 2017, 2018 and 2019, the most frequent indications were previous cesarean&#13;
section, altered fetal monitoring, labor negative and breech presentation. The causes of maternal-fetal&#13;
risk constituted 22.2%, of which the causes due to alterations in fetal health were 13.3%; including&#13;
altered fetal monitoring and IUGR and the causes of maternal risk were 8.9%; including PEE, NIPA,&#13;
placenta previa, HIV, and others. All maternity hospitals had general practitioner, surgeon, obstetrician&#13;
and anesthesiologist, the 2 maternity hospitals in the city of Corrientes had obstetrics and gynecology&#13;
residents on a regular basis, while the one in Goya did not have them constantly throughout the fiveyear period. Midwives were only part of the team in 3 hospitals (Angela I. de Llano, Goya and Paso de&#13;
los Libres) and only the “Angela I. de Llano” hospital had an obstetric residency during the 2015-2019&#13;
period&#13;
Conclusions: the correlation between the 3 levels of hospital complexity and the proportion of&#13;
caesarean sections was not significant, although a trend towards the inverse relationship was observed&#13;
with less complexity and a higher proportion of caesarean sections. During the five-year period 2015-&#13;
2019, in the 13 public institutions of the province of Corrientes, four out of ten births ended in cesarean&#13;
section, with a progressive increase during the evaluated period. The most frequent cause in the three&#13;
levels of care was previous cesarean section, and alterations in fetal health was the second cause in the&#13;
two-level III maternity hospitals. Factors related to maternal and fetal risk represented 10% in level II&#13;
and 22% in level III. Human resources were similar in all the institutions except for the participation of&#13;
obstetricians in 3 hospitals and the obstetrical residency in only one.
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<dc:date>2022-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Tratamiento intensivo y estándar de la diabetes gestacional con o sin requerimiento de insulina. Sus efectos sobre la macrosomía y la hipoglucemia neonatal. Hospital Ángela I. de Llano. Corrientes 2012-2019</title>
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<name>Pizzorno Villalba, María José</name>
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<updated>2024-12-16T11:46:30Z</updated>
<published>2022-01-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Tratamiento intensivo y estándar de la diabetes gestacional con o sin requerimiento de insulina. Sus efectos sobre la macrosomía y la hipoglucemia neonatal. Hospital Ángela I. de Llano. Corrientes 2012-2019
Pizzorno Villalba, María José
La diabetes mellitus gestacional (DMG) es un tipo de diabetes que se presenta luego de las 20 semanas de la gestación con: glucemias en ayunas entre 100 y 125 mg/dl en dos días diferentes, en el curso de una misma semana; y/o glucemia  140 mg/dl dos horas después de una carga de 75 g de glucosa durante una prueba de tolerancia oral a la glucosa (P75), según los criterios de la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD).&#13;
La prevalencia mundial varía del 1 al 14 %, dependiendo de la región analizada. La incidencia en países de altos ingresos como Estados Unidos aumentó ininterrumpidamente desde el año 1979. También en América Latina adquirió gran relevancia la DMG debido al ascenso de su prevalencia en los últimos años, constituyendo así un grave problema de salud pública. Se calcula que uno de cada siete embarazos tiene hiperglucemia y que el 85,1% de estos casos corresponden a la DMG. Las mujeres con esta patología tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones médicas durante el embarazo y efectos adversos agudos, entre otros. El peso y/o el índice de masa corporal elevados en las mujeres previo y/o durante el embarazo desempeñan un papel muy importante en la predicción de la macrosomía, más que el resto de otras características maternas.&#13;
El tratamiento de esta patología médica consiste en uno no farmacológico (dieta y ejercicio) y, otro, farmacológico con insulina, menos frecuentemente con metformina. La mayoría de los casos (80%) requiere sólo no farmacológico. La finalidad del tratamiento consiste en evitar o disminuir el riesgo de macrosomía, preeclampsia, parto por cesárea e hipoglucemia, siendo estas las complicaciones más frecuentes.&#13;
En la maternidad del Hospital Ángela I. de Llano de la ciudad de Corrientes, Argentina, hasta el año 2016 se realizaba tratamiento no farmacológico estándar, con o sin requerimiento de insulina, consistente en consejos generales acerca de los beneficios del cambio en el estilo de vida, del control periódico del nivel de glucemia y, en algunos casos, requerimiento de insulina. Con la finalidad de disminuir las elevadas tasas de complicaciones en las embarazadas con DMG, desde el primer semestre del año 2017 se puso en práctica en esa maternidad un tratamiento más individualizado y controlado, combinando dieta, ejercicio y monitoreo glucémico, con o sin insulina, en todas las embarazadas con DMG que concurrían a dicho hospital.&#13;
En este contexto surge entonces la pregunta de investigación que inspira la tesis doctoral: ¿Cómo afectan los diferentes tratamientos: estándar, con o sin requerimiento de insulina, realizado durante los años 2012-2016, e intensivo controlado con protocolo EDUGEST, con o sin requerimiento de insulina, realizado durante 2017-2019, sobre la macrosomía e hipoglucemia neonatal? ¿Logrará el tratamiento intensivo (con protocolo EDUGEST) reducir la frecuencia de macrosomía fetal e hipoglucemia neonatal en las gestantes diabéticas en forma significativa?&#13;
Para contestar las preguntas anteriores se decidió realizar un análisis comparativo entre dos poblaciones de mujeres con DMG que fueron atendidas en la maternidad del Hospital Ángela Iglesia de Llano. Una, constituida por las mujeres internadas durante el período 2012-2016, con un tratamiento estándar (consejos de rutina acerca de la dieta y el ejercicio), y la otra, con las mujeres internadas durante el periodo 2017-2019 con el tratamiento intensivo (mediante protocolo EDUGEST), que tiene un abordaje más integral. Se buscó evaluar el impacto de cada tratamiento en las dos complicaciones más frecuentes y graves asociadas a la DMG: la macrosomía y la hipoglucemia neonatal. Respecto de esta última –la hipoglucemia-,  no pudo analizarse ya que la mayoría de las historias clínicas carecían de este dato.&#13;
Para el análisis de los resultados del estudio se utilizó el paquete estadístico SPSS 21. Ambas cohortes presentaban edad promedio de 31 años, peso, índice de masa corporal (IMC) y obesidad elevados, siendo aún mayores en el grupo intensivo (2017-2019). Sin embargo, en este último grupo la macrosomía fue menor (19,6%) con respecto a la cohorte 2012-2016 que fue del 30% (p valor 0.05).&#13;
Cuando se analizó la estadística inferencial se observó que en el modelo de regresión lineal múltiple sólo la edad gestacional se asoció al peso del recién nacido (RN), tanto para la cohorte 2012-2016 (estándar) como para la 2017-2019 (intensivo) p valor 0.001 y 0.02 respectivamente. En el modelo de regresión logística se asociaron a la macrosomía, la obesidad (p valor 0.01) y el antecedente de aborto previo (p valor 0.02) para la cohorte 2012-2016 y sólo el antecedente de macrosomía en un embarazo anterior (p valor 0.03) para la cohorte 2017-2019.&#13;
Conclusiones: pese a que la cohorte de las pacientes del tratamiento intensivo presentaba mayor peso e IMC ,tanto previo como durante el embarazo, se constató menor frecuencia de macrosomía que la cohorte del tratamiento estándar (p valor 0.05) por lo que se rechaza la hipótesis nula, lo que demuestra la efectividad del tratamiento intensivo con protocolo EDUGEST para la prevención de la macrosomía en mujeres con DMG.; Gestational diabetes mellitus (GDM) is the diabetes that appears after 20 weeks of gestation with: fasting blood glucose between 100 and 125 mg/dl on two different days, during the same week; and/or blood glucose ≥140 mg/dl two hours after a 75 g glucose load during an oral glucose tolerance test (P75) according to the criteria of the Latin American Diabetes Association (ALAD). The global prevalence varies from 1 to 14% depending on the region analyzed. The incidence in high- income countries such as the United States has increased uninterruptedly since the year 1079. GDM has also gained great relevance in Latin America due to the rise in its prevalence in recent years, thus constituting a serious public health problem. It is estimated that one in seven pregnancies have hyperglycemia and that 85.1% of these cases correspond to GDM. Women with this pathology are at greater risk of developing medical complications during pregnancy, and short-term perinatal adverse effects such as macrosomia, neonatal hypoglycemia, and acute respiratory distress syndrome, among others. High weight and/or high body mass index in women before and/or during pregnancy play a very important role in the prediction of macrosomia, more than the rest of other maternal characteristics. The treatment of this medical pathology consists of a non-pharmacological one of diet and exercise and another pharmacological one with insulin and less frequently metformin. In most cases (80%), only the non- pharmacological is required. The purpose of treatment is to avoid or reduce the risk of complications such as macrosomia, preeclampsia, cesarean delivery and neonatal hypoglycemia to name the most common. In the maternity ward of the Ángela I. de Llano Hospital in the city of Corrientes, Argentina, until 2016 a standard non-pharmacological treatment was carried out, with or without insulin requirement, consisting of general advice about the benefits of changing style of life and periodic control of the blood glucose level, in addition to the need in some cases for the application of insulin. In order to reduce the high rates of complications in pregnant women with GDM, since the first semester of 2017, a more individualized and controlled treatment was put into practice in said maternity hospital, consisting of diet, exercise, and glycemic monitoring with or without insulin in all pregnant women with GDM who attend said hospital. In this context, the research question then arises……… the doubt to be resolved……… that inspires the doctoral thesis: How do the different treatments affect: -- standard with or without insulin requirement carried out during the years 2012-2016 and -- Intensive controlled with EDUGEST protocol with or without insulin requirement, carried out during 2017-2019 on neonatal macrosomia and hypoglycemia? Will intensive treatment (with the EDUGEST protocol) achieve a significant reduction in the rates of fetal macrosomia and neonatal hypoglycemia in diabetic pregnant women? To answer the two previous questions, it was decided to carry out a comparative analysis of the two populations of women with GDM who were treated in the maternity ward of the Angela Iglesia de Llano hospital. One, made up of women hospitalized during the 2012-2016 period with standard treatment (routine advice about diet and exercise), another, with women hospitalized during the 2017-2019 period with intensive treatment (through the EDUGEST protocol), which has a more comprehensive approach. We sought to evaluate the impact of each treatment on the frequency of the two most frequent and serious complications associated with GDM, such as neonatal macrosomia and hypoglycemia. Regarding the latter -hypoglycemia-, it could not be analyzed since most of the clinical histories lacked this information. For the analysis of the study results, the statistical package SPSS 21 was used. Both cohorts presented an average age of 31 years, high weight, BMI and frequency of obesity, being higher in the intensive group (2017-2019). However, in this group macrosomia was 19.6 % lower compared to the 2012-2016 cohort, which was 30%. (p value 0.05) When the inferential statistics were analyzed, it was observed that in the multiple linear regression model only gestational age was associated with the weight of the newborn (NB), both for the 2012-2016 (standard) and 2017-2019 (intensive) cohorts, p value 0.001 and 0.02 respectively. In the logistic regression model, the following were associated with macrosomia: obesity (p value 0.01) and a history of previous abortion (p value 0.02) for the 2012-2016 cohort and only a history of macrosomia in a previous pregnancy (p value 0.03 ) for the 2017-2019 cohort. Conclusions: despite the fact that the intensive treatment cohort had greater weight and BMI both before and during pregnancy, they nevertheless presented a lower frequency of macrosomia than the standard treatment cohort (p value 0.05), therefore the null hypothesis is rejected, which demonstrating the effectiveness of intensive treatment with the EDUGEST protocol for the prevention of macrosomia in women with GDM.
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